Todos saben que una de las primeras potenciales amenazas de Internet hacia las instituciones de la memoria fue la facilidad de este medio para difundir imágenes, para intercambiarlas o descargarlas. Durante unos años muchas instituciones han intentado evitarlo con marcas de agua, sistemas más sofisticados de protección a la hora de descargar imágenes , simplemente, teniendo en línea imágenes de muy pobre resolución.
Muchas veces se ha culpado a las instituciones, pero en gran parte de los casos, la culpa era más bien de las personas, instituciones o empresas que se encargan de proteger los derechos de los herederos de los que produjeron la imagen. Hay casos espectaculares en este sentido por los cánones cobrados y que no permiten exponer en línea imágenes de, por ejemplo, algunos artistas como Miró o Mondrian.
El panorama de esta supuesta amenaza ha cambiado en los últimos años. La revolución peer-to-per o el software social han hecho que muchas maneras de explotación de derechos de autor se hayan visto amenazadas (discográficas, asociaciones de derechos de autor, editoriales, etc). Los museos apenas han aparecido en estas disputas, quizás porqué nunca han explotado de manera eficiente su patrimonio visual.
Pero los que han intentado explotarlo están estos días de plena actualidad y si no que pregunten a la Smithsonian por Flickr o por Public.Resource.Org y por la publicación en este espacio para compartir imágenes de 6.288 fotos que hasta el momento solamente se podían descargar del sitio de la institución. Como anécdota, en la sección de Historia, se puede descargar una fotografía vía FTP de 600dpi por 200 dólares americanos de, nada menos, la camiseta de Pelé (como dijo un conocido torero llamado el Gallo cuando le presentaron a Ortega y Gasset como filósofo: "Hay gente pa to"
Para terminar Museums and the Public Domain, artículo de Michael Geist, una autoridad canadiense en temas de copyright hablando sobre este tema y la Carta abierta a Internet por el Public.Resource.Org.
PD. Un antecedente: una escuela canadiense protestando por el cobro de 150$ por la reproducción de una imagen. Llama la atención que reproducía a Ogemawwah Chack, un jefe indio del que son descendientes muchos de los que acuden a esa escuela. Eso se llama proteger la memoria histórica y la identidad colectiva.
